martes, 15 de enero de 2013

Costa Rica, País de Volcanes y Temblores de Tierra



Costa Rica
País de Volcanes y Temblores de Tierra
Por Paul Serre del Sagués

(Traducido del francés por Ricardo Fernández Guardia)
Revista de Costa Rica, octubre de 1920

El observatorio sismológico de Costa Rica, país eminentemente volcánico está situado en el centro de la capital, San José (ciudad de 40 000 almas asentada entre dos altas montañas en la meseta central, a una altura de 1 169 metros) y en las dependencias del Museo Nacional; es decir en un lugar mal escogido en que el subsuelo arcilloso y húmedo trasmite con demasiada facilidad las trepidaciones de las carretas y sobre todo las de la bomba de incendio, inmensa y pesada máquina automóvil que hace aquí más ruido que labor. Dicho sea de paso, se habla de trasladar este observatorio a un sitio aislado en que el suelo traquítico es más resistente.

El modesto establecimiento de que se trata ha sido puesto bajo la dirección de Don Anastasio Alfaro, Director del Museo Nacional, y la dirección efectiva de un técnico (ingeniero electricista) llamado don Rafael Tristán, el cual ha hecho sus estudios en los Estados Unidos.

Además de estos profesores, citaremos entre los sabios locales aficionados al volcanismo y a los estudios sismológicos, al profesor Don J. Fidel Tristán, el amable y competente Director del Colegio de Señoritas de San José a Don Cleto González Víquez, ex presidente de la República; a Mr. Gustave Michaud, químico del laboratorio de la Aduana; a Mr. Jean Rudín, antiguo profesor del Liceo de Costa Rico (ambos de nacionalidad suiza) por último al profesor don Elías Leiva del Colegio de Cartago.

Una sociedad de estudios sismológicos, fundada en 1911, duró lo que duran …..los temblores de tierra! Pero, lo mismo que estos, reaparecerá algún día.

El observatorio de san José dispone actualmente de los siguientes instrumentos:

-          Un sismógrafo Ewing y un sismómetro Duplex (importados de Inglaterra) que están en servicio desde hace 24 años y convendría reemplazar por instrumentos más modernos.
-          Dos péndulos de tres hilos (trifiliares) construidos en Costa Rica.
-          Un registrador de temblores de tierra con péndulos para período lento, periodo rápido, y trepidaciones (construido en Costa Rica).
-          Un sismóscopo del modelo Stiattesi (italiano) construido en el país.
-          La escala de intensidad usada en Costa Rica es la de Rossi-Forel.

El Observatorio de San José se encuentra colocado entre dos volcánes: el Irazú (3414 metros) situado a veintidós kilómetros al Nordeste, pero que a vuelo de pájaro parece estar mucho más cerca, volcán que se ha vuelto a arrojar, desde hace tres años solamente, humo y cenizas cáusticas que caen sobre los pastos y envenenan el ganado, y el Poás (antiguo volcán que ha quedado reducido a la categoría de geyser gigantesco) situado a una altura de 2678 metros y a veitiocho kilómetros al Noroeste, adormecido desde algún tiempo.

El 25 de enero de 1910, ese geyser cuya boca tiene cerca de un kilómetro de diámetro en la parte superior y 800 pies de profundidad, lanzó a 13000 pies de altura una nube de cenizas, piedras y vapor de agua de varios kilómetros de diámetro, o sea, según se asegura, 800000 metros cúbicos de cenizas, con un peso de 640000 toneladas. Puede imaginarse la inmensidad de las cavernas cavadas de este modo en el interior de la Tierra.

Al Este del Irazú y aparentemente sobre la misma falla terrestre, se encuentra el volcán Turrialba (3442 metros), del cual, entre otros geólogos, el doctor francés Roche de la Tour hizo la ascensión y que posee dos cráteres gemelos, siendo así que al este del Poás se ve el volcán apagado de Barba (3398 metros).

Los picos de la Cordillera de Talamanca (en la vertiente del Atlántico), entre otros el Chiriipó (3800 metros), son asimismo volcanes apagados.

En la Cordillera del Guanacaste (vertiente del Pacífico) existen varios volcanes: el Rincón de la Vieja; el Miravalles, el Tenorio y el Orosí (5145 pies). Tan solo el primero muestra actividad.

El foco de los sismos registrados en San José es siempre muy profundo (10 kilómetros por lo menos), o si no, muy lejano. Se ha notado que los estremecimientos de la Tierra son aquí más frecuentes en marzo y diciembre. En 1913 se contaron hasta 25 en la misma noche, lo que indudablemente es muy a propósito para turbar el sueño de las gentes y hasta el de los animales. En estas épocas del año, especialmente en el tiempo de la luna nueva, los temblores deben ser producidos por corrientes telúricas que pasan de una masa metálica subterránea a otra masa metálica; pero se cree que en tiempos ordinarios, los terrenos, derrumbamientos internos que producen retumbos que se perciben muy bien en la superficie de la Tierra; y también, según la teoría que sostuve en Java, por el paso súbito de masas de gas acumuladas con presión de varios millares de atmósferas y recalentadas, desde una inmensa caverna subterránea cavada por las aguas o la fuerza expulsiva de los volcanes y situada a varios kilómetros de profundidad, a otra caverna, poco lejana, y después del derrumbamiento de los tabiques, lo cual produciría igualmente ruidos en el subsuelo.

De otra parte puede suceder que una leve corriente telúrica o un ligero deslizamiento en el macizo del Poás, desencadene en el acto el macizo del Irazú, situado a unos cincuenta kilómetros al Este, fenómenos idénticos, pero mucho más violentos, y viceversa.
En la meseta central de Costa Rica ha habido terremotos catastróficos en 1680, 1689, 1756, 1822, 1841, 1888 y 1910; es decir, en épocas en que los volcanes no estaban en actividad, siendo así que en épocas de gran actividad del Irazú (1723) y del Turrialba (1864) los temblores fueron insignificantes, lo que tendería a probar que los volcanes son realmente las válvulas de seguridad de la Tierra.

Los movimientos de la corteza terrestre son en Costa Rica generalmente horizontales (ondulatorios), pero algunos son verticales y, por lo consiguiente, particularmente desagradables. Los movimientos rotatorios, lo más peligrosos, son bastante raros. Resultan de la simultaneidad de los horizontales y verticales combinados.

En 1910 el 4 de mayo, la pequeña ciudad de Cartago (la antigua capital española), construida sobre un estribo de aluvión del Irazú, a 13 kilómetros al Sur del volcán, y que ya había sido destruida en 1841, fue completamente arrasada por temblores violentos y repetidos, los más fuertes que se han experimentado en Costa Rica. Se contaron en ese distrito cerca de mil víctimas aplastadas o asfixiadas. La ciudad de que se tarta esta ahora enteramente reconstruida.

La noche del 4 de mayo de 1910, en el momento que tuvo lugar la más terrible sacudida, un brillante meteoro cruzó el cenit de Este a Oeste; pero creo que esto no debe verse más que una coincidencia y no la causa inicial del fenómeno terrestre.

En 1910 se comprobaron en Costa Rica, más de 500 temblores de tierra (188 en mayo) y sus vecinos de San José, en donde las casas de adobes son todavía numerosos, tuvieron que resignarse a vivir acampados durante varios meses en condiciones higiénicas detestables y en la época de las grandes lluvias, en los jardines y paseos públicos. De otro lado es mucha dicha que la temperatura se mantenga aquí entre 20 y 28 grados centígrados.

En realidad los habitantes de San José parecen estar tan expuestos a una catástrofe sísmica como los de San Francisco, Valparaíso, Lima, mesina y aún los de San Pedro (Martinica), ciudad que renace como el Fénix de sus cenizas, a menos de nueve kilómetros del cráter del Mont Pelé, como pudimos comprobarlo de visu en 1918.

¿No sucede a veces que volvemos “at home” con el sombrero blando salpicado de cenizas del Irazú, traídas sobre la capital por los vientos del nordeste, y que respiramos, hasta dentro de nuestra residencia, el olor de los vapores sulfurosos emanados de la boca pútrida de ese volcán?

Más para hablar como Frade d´ Eglantine: “Un peligro previsto ya no es tan peligroso”. Las cenizas volcánicas en Costa Rica contienen sílice, azufre, ácido sulfúrico, anhídrido sulfuroso, sulfatos férreos, y aluminio, vidrio volcánico, cristales deshechos de feldespato, magnetita y augita, piritas, cal, a veces yeso y un poco de sal marina.

Después de haber visitado algunos nuevos volcanes, entre otros La Soufriére en la isla Guadalupe, el Mont Pelé en la Martinica, y el Poás en Costa Rica, no creemos tener nada que cambiar a lo que escribimos hace quince años, después de haber visitado diez grandes cráteres de Java; a saer, que el volcán debe ser sencillamente un furúnculo local de la Tierra, causado por la ignición accidental y de naturaleza química de enormes bancos subterráneos de sulfuros y azufre bruto, producto que arde, como se sabe, sin mucho oxígeno. No hay volcán si azufre, esto es un hecho, y no hay fuego interno sin vapor de agua, el cual forma la mayor parte de los humos volcánicos y mantiene bajo presión la caldera terrestre. Podrá objetarse que en el interior de la tierra hay azufre en todas partes. Esto solo sería una hipótesis más, por otra parte muy difícil de probar.

Todavía no creemos en el fuego central y en las chimeneas de 50000 metros de largo, que solo impresionan en los gráficos colgados en las paredes de las ecuelas. Antes bien nos acogeríamos a la teoría de un núcleo metálico. Sin embargo, si el interior de la Tierra, estuviese constituido aún, bajo el efecto de una enorme presión por una masa patosa, el espesor de la corteza terrestre, pasa ciertamente y con mucho de 50 kilómetros; sería de mil kilómetros (cerca de una sexta parte del radio) según Mr. Roche, un nombre predestinado.
Y en esta corteza resistente es donde se encontrarían, a nuestro parecer, los focos de los 350 volcanes que están actualmente en actividad sobre nuestro planeta terráqueo.

¡Sirva esto para tranquilizar un poco a nuestros timoratos!


 

Etiquetas: , , ,

1 comentarios:

A las 17 de enero de 2013, 11:26 , Blogger German ha dicho...

Muchas gracias, después de tanto tiempo me asombro de la realidad en la que estamos, nos queda prepararnos para cualquier incidente.

 

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Página principal